Tomahawk

El nombre Tomahawk, procede de las antiguas hachas de guerra usadas en Norteamérica por los guerreros sioux y está compuesto principalmente por el músculo longissimus dorsi, aunque el corte afecta también a otros músculos cercanos. Es un corte indicado para los auténticos sibaritas de la carne.

El Tomahawk es un filete grueso con hueso de la costillas anteriores y mucha grasa intermuscular e intramuscular. La gran infiltración de grasa intramuscular e intermuscular junto con el hueso de la costilla, hace que sea un bocado de gran sabor y muy jugoso.

El grosor de la pieza depende del grosor de la costilla y es generalmente de 6 ó 7 cm. y su peso suele ser de 1,5 kg, lo que lo hace un corte ideal para compartirlo por dos personas.

Este producto conserva sus condiciones optimas de frescura si lo mantienes en su envase original ya que está envasado al vacío. Es normal que al envasar la carne al vacío y privarla del oxígeno, vaya perdiendo gradualmente su color rojo, hasta ponerse oscura. Debes conservarlo en el frigorífico a temperatura inferior a 4ºC hasta que lo vayas a consumir.

Si no lo vas a consumir dentro del plazo de caducidad, lo puedes congelar en su propio envase original. Este producto es fresco, por lo que puedes congelarlo con total garantía. Una vez descongelado, no lo debes volver a congelar.

Valor energético del Tomahawk

Ingredientes: 100% Carne de vacuno.
Alérgenos: NO CONTIENE
Cantidad neta: Aprox. 1.500g

Información nutricional: Valores por 100 gramos. Valores medios.

Valor energético (Kjul / Kcal) 1061/225
Grasas (g) 21
De las cuales saturadas (g) 8,5
Hidratos de carbono (g) <0,1
De los cuales azúcares (g) <0,1
Proteínas (g) 16,7
Sal (g) 0,6

¿Cómo preparo el Tomahawk para que quede jugoso? (GREGORIO)

Sácalo del frigorífico para que se atempere y abre el envase 10 minutos antes de utilizarlo para que se oxigene y recupere su color rojo.
Lávate bien las manos antes y durante la manipulación de los alimentos. En la cocina evita que los alimentos crudos contacten con los ya cocinados. Para ello utiliza tablas de corte y utensilios diferenciados y límpialos al terminar.

AL HORNO

Si optamos por hacerlo al horno, primero hay que sellar (en la plancha) la carne y generar una costra que impida que se deshidrate la pieza en el horno. Una vez sellado, lo meteremos al horno durante unos 15 minutos a 200 grados para que la pieza se caliente en su interior.

A LA BRASA (Recomendada)

Espera que la brasa esté sin llama y coloca la carne. Cocínala durante cinco minutos por cada lado echando sal gorda. Si os gusta más hecha, cocínala otros dos minutos por cada lado.

Cuando esté asado y reposado, separar la costilla de la carne y cortarla en filetes de un par de centímetros de espesor y servir con sal gruesa.